No es un invento español, sino que llegó de Italia y ya desde el principio tenía afán recaudatorio. El Sorteo del Gordo no ha parado ni con guerras carlistas, napoleónicas ni con la Guerra Civil: durante esta contienda, de hecho, se celebraron dos sorteos, uno en cada bando.
Se va acercando la Navidad, mal que pese a los Grinch que, como las meigas, haberlos haylos. Llegan las iluminaciones navideñas (desde aquí un saludo a Abel Caballero, alcalde de Vigo), los turrones, las cenas familiares y entre amigos, las cenas de empresa (que levante la mano aquel/aquella que preferiría quedarse en casa en pijama), los kilos de más y un largo etcétera. Y, entre las tradiciones, la Lotería de Navidad. Se murió el calvo del anuncio (y aquí nos enteramos casi un año después), pero el sorteo del Gordo y el del Niño, el eterno segundón, vuelven de nuevo.
Los extranjeros que pasan por aquí miran con asombro cómo el país se vuelca en el Sorteo del Gordo. Yo, que nunca he sido gran consumidora de loterías, sí tengo por ejemplo en mis recuerdos de infancia la foto fija de la tele encendida el 22 de diciembre con los niños de San Ildefonso de fondo. Primero en pesetas y luego en euros.

La Lotería de Navidad no sabe de clases sociales, de provincias, de profesiones… es un fenómeno que el día 22 lo inunda todo. El salón del Teatro Real se llena de gente variopinta que asiste al sorteo, el vecino de tu piso se compra décimos a cascoporro aún sabiendo que las posibilidades de que te toque el Gordo son las que son… es decir, pocas.
Y no hablemos de las colas frente a Doña Manolita, que ya se forman desde semanas antes al Sorteo y eso que la administración vende también online, con lo cual, no se acaba de entender esperar en la calle con el frío de diciembre… ¿verdad?
Es un invento foráneo
Pues, aunque todo lo anterior es contemplado con asombro si el que se fija es un foráneo que suele pensar que la lotería es algo tan nacional como la tortilla de patatas o la paella… pues resulta que no, que la lotería no es un invento patrio, lo sentimos. «La lotería la trajo a España el monarca Carlos III en 1763 y la trajo de Italia, concretamente de Nápoles: entonces se denominaba Lotería Real y el sorteo se realizó en la Plaza de San Ildefonso donde un niño con los ojos vendados sacaba cinco bolas de una bolsa que contenía un total de 90», explica Manuel Velasco, al frente de Traslot102.
En el Real Decreto que la puso en funcionamiento, el monarca decía: «He tenido por oportuno y conveniente establecer en Madrid una Lotería… para que se convierta en beneficio de Hospitales, Hospicios y otras Obras Pías y públicas en que se consumen anualmente muchos caudales de mi Real Erario».

Otra curiosidad: uno de los hombres que intervino en su implantación fue Miguel de Muzquiz y Goyeneche, quien también participó en la creación de lo que luego sería el Banco de España. Dinero llama a dinero, ya se sabe…
Voltaire se hizo de oro con la lotería
Antes de 1763 en nuestro país no se jugaba a la lotería, juego que sí existía, con mucho éxito, en Francia, Inglaterra… El famoso pensador Voltaire se hizo inmensamente rico jugando a la lotería francesa, aprovechándose de un error que se cometió en el planteamiento del juego. Le ayudó a enriquecerse, al mismo tiempo que también engrosaba sus bolsillos, el matemático galo Charles de la Condamine que, curiosamente, empleó el dinero que ganó entre otras cosas en una expedición a Ecuador, de donde se trajo la quinina. Sí, le debemos también los gin tonics al juego de la lotería, qué cosas, ¿verdad?
Posteriormente en Francia e Inglaterra se prohibió este juego, no en España, y esto explica quizás por qué mucha gente piensa que es de origen nacional.
Hasta 1811 no se denominó Lotería Nacional pero la fecha marcada como su nacimiento es el 4 de marzo de 1812, cuando se celebró el primer sorteo similar a los que se celebran hoy. Unos años después, se organizó un sorteo especial coincidiendo con la Navidad, pero no fue hasta 1897 que recibió ese nombre.
En la Guerra Civil se celebraron dos sorteos del Gordo
Más datos curiosos: ni las guerras napoleónicas, ni las carlistas, ni la gripe española de 1918 han podido con el Sorteo de Navidad. Tampoco pudo pararlo la Guerra Civil, y no solo no se paró, sino que se celebraron dos sorteos, uno en cada bando: en Madrid, Valencia y Barcelona dentro de la zona republicana, y en Sevilla y Burgos, en la zona del Gobierno nacional. Y, cosas del azar, hubo números como el 16244 y el 16807 que fueron premiados el mismo año en las dos zonas porque el azar no sabe de luchas fratricidas…
La lotería también ha estado muy ligada a los números mágicos, las cábalas, el esoterismo y cualquier arte de adivinación que el común de los mortales crea le puede ayudar a ganar un buen dinerito. Hoy, en la era de la IA, no es diferente, por muy modernos que nos creamos: está a la orden del día preguntar a ChatGPT sobre combinación ganadora y nos puede parecer muy novedoso, pero no lo es. Ya en 1844 se publicó el libro El novísimo arte de jugar a la Lotería, que incluía fórmulas esotéricas para adivinar cuáles de los 90 números de entonces serían premiados. Y no, lo sentimos, ChatGPT no podrá darte la combinación ganadora, al menos, de momento…
