
Y parece que fue ayer…
Pero han pasado 11 años desde aquel bolo magnético e hipnótico de Las Ventas en el que Extremoduro llenaba hasta la bandera.
Cuántos viajes en coche chillando hasta perder la voz con tus poemas, tus canciones, tus estribillos tan brillantes e irreverentes.
Tus utopías para salvar el mundo.
Tantas reflexiones en una «ley demasiado innata», tan de pa’ dentro de una.
Tan extrema, tan dura. Tan de la tierra.
Nos dejas en esta calle sin salida…
Hasta siempre Robe, vuela alto.