Adiós a Joana Biarnés, una pionera del fotoperiodismo

Joana Biarnés Joana Biarnés. Crédito: RTVE

Ayer, 19 de diciembre, el corazón de la fotógrafa catalana Joana Biarnés (Terrassa, 1935) hizo click por última vez, con 83 años y toda una vida dedicada a la fotografía y el periodismo. Biarnés fue pionera en un mundo y una profesión dominada por los hombres, pero consiguió hacerse un merecidísimo hueco con sus instantáneas, en las que quedaba patente su fantástico ojo fotográfico, que fue puliendo durante años de trabajo en el desaparecido diario Pueblo, en el que trabajó durante 22 años.

Formada junto a su padre, que contaba con un laboratorio y cubría eventos deportivos como fotógrafo, cursó estudios de Periodismo y poco después de acabar la carrera consiguió llamar la atención del entonces director de Pueblo, Emilio Romero, gracias a uno de sus reportajes. Algunos años después se “coló” en el avión que llevaba a los Beatles desde Madrid a Barcelona –después de haber cubierto su concierto en la capital–, y consiguió compartir varias horas con ellos en la suite de su hotel, tomándoles fotos a placer en un ambiente alejado de los escenarios. Aquello fue sólo una anécdota, pero sirve de ejemplo para mostrar el carácter resolutivo y audaz de aquella joven fotógrafa, que más tarde se convertiría en retratista de  Raphael, y realizaría reportajes a otros artistas como Sammy Davies Jr., Audrey Hepburn, Sara Montiel, Lola Flores y muchos otros.

El reconocimiento le llegó tarde, y aunque dejó la fotografía profesional en los años 80 del siglo pasado, su mente y su mirada nunca dijeron un adiós definitivo a la fotografía, ni siquiera cuando se le diagnosticó una grave enfermedad ocular. En 2017 se presentó su libro Joana Biarnés. Disparando con el corazón (Ed. Blume), y el Palau Robert de Barcelona expuso una colección de fotografías de su archivo sobre la España de la posguerra. Como modesto homenaje a su figura y trayectoria, compartimos con vosotros un fantástico reportaje que emitió La 2 de TVE en el programa Imprescindibles. ¡Hasta siempre Juanita!